19/4/10

¿Qué es INDECENTE?

EL QUE ENVIA ESTE MENSAJE POR E-MAIL COBRABA LA CANTIDAD DE 557,1 EUROS, Y AHORA LE HAN BAJADO A 504 EUROS MENSUALES ASÍ QUE ME HAN REDUCIDO 53 EUROS PARA QUE LOS POLÍTICOS Y LOS FUNCIONARIOS COBREN MÁS. LA VERDAD LA PUEDES VER A CONTINUACIÓN.


SÍ, ES INDECENTE
Ha dicho la Vicepresidenta del gobierno que es indecente que mientras la inflación es -1%, los funcionarios además de tener plaza fija, tengan una subida salarial del 5% (gran mentira por cierto). Objetivo: congelarles el sueldo. Me gustaría transmitirle a esta Sra. lo que considero indecente.

INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996 pudiendo llegar con dietas y otras prebendas a 6.500 €/mes.

INDECENTE, es que un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.

INDECENTE es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca, (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).

INDECENTE es comparar la jubilación de un diputado con la de una viuda.

INDECENTE es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete y que los miembros del gobierno para cobrar la pensión máxima solo necesiten jurar el cargo.

INDECENTE es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.

INDECENTE es colocar en la administración a miles de asesores (léase amigotes con sueldo) que ya desearían los técnicos más cualificados.

INDECENTE es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.

INDECENTE es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural). Hoy en día para cualquier puesto de trabajo exigen conocimiento del inglés, menos para ser presidente de España.

INDECENTE es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

INDECENTE es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.

INDECENTE es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses.

INDECENTE es que ex-ministros, ex-secretarios de estado y altos cargos de la política cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público.

INDECENTE es que se utilice a los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los funcionarios sólo representan un coste para el bolsillo de los ciudadanos.

INDECENTE es que nos oculten sus privilegios mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven.

¿ Y mientras, hablan de política social y derechos sociales? ¡¡QUÉ INDECENTE!!

3/2/10

Por la lectura


Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos.

Sus "clientes" éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a KarlMay.

Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos.

Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo.

Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y a veces también ellas quedaban prendadas.

Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos. Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia.

La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos, fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos, no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación. Al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y a sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por allí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.

Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago.

Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada.
En la vida corriente el que paga una suma es porque:
a) obtiene algo a cambio.
b) es objeto de una sanción.

Y yo me pregunto:
¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?
Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación?.
¿Acaso dejaron de cobrar por el libro?.
¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas?.
¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos?
Pero, sobre todo:
¿Se quiere fomentar la lectura?
¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos?
No entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra. Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas.

He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.




¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!

José Luis Sampedro

20/1/10

Me caí del mundo y no se por donde se entra

(Para mayores de 50)
Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.. No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!
Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo. Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra.
Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida. Es más! Se compraban para la vida de los que venían después. La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas..... El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad. Tiramos absolutamente todo.


Ya no hay zapatero que remiende un zapato, ni colchonero que sacuda un colchón y lo deje como nuevo, ni afiladores por la calle para los cuchillos..... De 'por ahí' vengo yo, de cuando todo éso existía y nada se tiraba. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el "guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo", pasarse al "compre y bote que ya se viene el modelo nuevo". Hay que cambiar el auto cada 3 años porque si no, eres un arruinado. Aunque el coche esté en buen estado. Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!! Pero por Dios. Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real. Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre..... Me educaron para guardar todo. Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso a las tradiciones) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes, el primer cabello que le cortaron en la peluquería...... ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo? ¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los trapos de cocina, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Guardábamos hasta las tapas de los refrescos!! los corchos de las botellas, las llavecitas que traían las latas de sardinas. ¡Y las pilas! Las pilas pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil en un par de usos. Las cosas no eran desechables. Eran guardables.

¡Los diarios! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia, para limpiar vidrios, para envolver. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne o desenvolviendo los huevos que meticulosamente había envuelto en un periódico el tendero del barrio. Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer adornos de navidad y las páginas de los calendarios para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos reutilizarlos estando encendida otra vela, y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espadas que decía "éste es un 4 de bastos". Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Con el tiempo, aparecía algún pedazo derecho que esperaba a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.

Nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Y hoy, sin embargo, deciden "matarlos" apenas aparentan dejar de servir. Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de duraznos se volvieron macetas, portalápices y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza y los corchos esperaban pacientemente en un cajón hasta encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables. Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas.
Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. De la moral que se desecha si de ganar dinero se trata. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne.
No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte en cuanto confunden el nombre de dos de sus nietos, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos en cuanto a uno de éllos se le cae la barriga, o le sale alguna arruga.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a mi señora como parte de pago de otra con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que élla me gane de mano y sea yo el entregado.



Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo.

15/1/10

Vivís de mi dinero

Paso fuera de mi casa y lejos de mi familia una media mensual de 360 horas (15 días completos), contribuyo al fisco con un 40% de mi salario; entre impuestos directos, indirectos, tasas obligatorias y demás gravámenes, trabajo más de la mitad del año para el Estado. Pago un colegio a mis hijos, mientras financio un sistema de educación pública; me dejo un turrón en una póliza de sanidad privada, pero abono religiosamente mi correspondiente diezmo para que muchos puedan tener cuidados médicos. De lo segundo no me quejo (a pesar de que nadie me lo reconozca) y de lo primero no me quejaría si no fuese porque la educación pública consiste en meter a los niños en fábricas de ignorantes donde sólo se hace hincapié en su adoctrinamiento en un conjunto de paridas sin sentido.

Muchos están peor que yo. Se levantan a las 6 de la mañana, vuelven a casa cuando sus hijos se van a la cama, conviven con la cotidiana amenaza de perder su trabajo y hacen encaje de bolillos para que el fruto de su sacrificio vital les permita llegar a fin de mes. Y otros, de número creciente, están aún peor. Han perdido su trabajo y conservan escasas esperanzas de conseguir otro. Todos, de alguna manera, ponemos un montón de dinero para que vosotros, que sois muchos, os alimentéis de nuestra pasta. Porque vosotros, incompetentes ejecutivos de la nada, mediocres gobernantes de nuestro Estado central, vivís de nuestro dinero. Sois parte un elefantiásico entramado de Ministros, Secretarios de Estado, Directores Generales, y parásitos varios que contáis con un ejército de asesores, viajáis en coche oficial y reserváis Clase Preferente en vuestros viajes privados, con mi dinero.

A cambio, resultáis totalmente incapaces de resolver nuestros problemas, no garantizáis nuestra seguridad ni dentro ni fuera de España, no nos protegéis del desempleo, ni prestáis servicio alguno. Sólo se os ocurren normas para coartar nuestra libertad, para vigilarnos, atemorizarnos y decidir qué es bueno para nosotros. Tomáis posesión de nuestra vida pública, privada y de nuestro dinero para complicarnos la vida, y parís normativas orientadas a seguir siendo necesarios, a no permitirnos deshaceros de vosotros.
Por si fuese poco, inventáis problemas inexistentes, enfrentáis a la sociedad reabriendo debates cerrados, legisláis para cuatro, y tenéis la jeta de pagar un sueldo a majaderas de manual sin el menor sentido el ridículo que nos hablan de “acontecimientos planetarios”. Todo con mi dinero. Vosotros, prebostes de alguno de los diecisiete gloriosos mini-estados autonómicos, también vivís de mi pasta. Unos subidos a cuentos imposibles como la fábula de Aitor, otros mitificando a unos segadores de hace cuatrocientos años. Los demás, a rueda de éstos, os habéis montado un chiringuito de consejerías, direcciones, subdirecciones, patronatos, embajadas y demás máquinas de gastar. Con mi dinero, claro está. Usáis la pasta que yo gano trabajando para fomentar la insolidaridad y sembrar el odio a España; reclamáis la parte que vuestros inverosímiles derechos históricos os adjudican para poder aumentar la pléyade de vuestros deudos, para comprar votos con empleos a dedo. Vivís en la reivindicación permanente que haga andar a una bicicleta que se caería si parara. Vosotros, garrapatas, no resistiríais el mínimo ejercicio de competencia para la obtención de un puesto de trabajo en el ámbito privado, vuestro único mérito es haber medrado en la estructura de un partido político. Y ahora, vivís de mi dinero.
¿Y qué decir de vosotros? Sabandijas de los sindicatos de clase. Liberados del trabajo, la responsabilidad y el cumplimiento del deber. ¿Cuántos sois? Sólo en Madrid, 3200; sólo en Madrid vuestro chollo nos sale a los contribuyentes por 77 millones de euros. ¿Para qué? Para que tengáis el uniforme, el mono o la bata sin estrenar. Para que viváis de una novela en la que sois los únicos personajes, porque no representáis a nadie, sin acudir a vuestro puesto de trabajo. No tenéis afiliados, no defendéis nada, firmáis condiciones laborales de miedo para vuestros presuntos representados, cobráis un canon por los ERE´s, o lo que es lo mismo, sangráis al currito en concepto de “asesoramiento” cuando le ponen en la calle; os dedicáis a hacer política, calláis cuando miles de currantes pierden su empleo por no molestar a otros chupones de vuestra cuerda, y ejercéis la protesta asimétrica según quien gobierne. No valéis para nada, no arregláis nada, no solucionáis nada, no defendéis a nadie, algunos habéis conseguido llevar tan lejos vuestros tejemanejes que acabáis de directivos en vuestras empresas… y vivís de mi pasta.

Y no me olvido de vosotros. Engreídos “creadores”, apoteósicos mediocres del arte presunto, vividores del mérito subvencionado y subvencionable. Vosotros también vivís de mi pasta. Os señaláis la ceja para apoyar sin disimulo a quien os ha puesto en casa, alimentáis vuestra vida regalada de mis impuestos, y además me insultáis. Si no voto al partido que os gusta, podéis llamarme “hijo de puta”; si no comulgo con el Gobierno que os pone el pesebre pedís que se me encierre en un cinturón sanitario; si voto a quien no os mola, me llamáis asesino… todo eso después de que este hijo de puta, asesino y carne de sanidad progre os haya dado de comer con su dinero, a cambio de que produzcáis bodrios infumables que tratan de ganar una guerra 70 años después o que sólo sirven para que alguno pueda liberarse de sus complejos, algunos sexuales. Habéis conseguido que todo hijo de vecino sea considerado delincuente preventivo y tenga que pagaros cada vez que se compra un teléfono móvil, una impresora, un ordenador… Habéis forzado la máquina de quien tanto os debe como para permitiros reclamar el tributo a quien se bautiza, hace la comunión, se casa o baila en la plaza del pueblo; cualquier día nos sangraréis en nuestro entierro. Vosotros, bucaneros de la creación de medio pelo, no venderíais ni uno sólo de vuestros estofados en el mercado privado, no conseguiríais financiación ni para la décima parte de vuestras piltrafas. La inmensa mayoría de los que vivís de mi contribución y de sirlarme, no seríais capaces de engañar a un inversor para que sufragase las medianías que nos colocáis. Vivís del cuento, y encima os ponéis chulos mientras me metéis la mano en la cartera. Firmáis manifiestos para los que no tenéis la menor legitimidad ni altura moral, y os auto designáis como el “mundo de la cultura”; entregáis rosas por la Paz a los asesinos, os vestís de palestinos entre playa y casino, y no tenéis una puñetera palabra para los que cayeron muertos de un tiro en la nuca, sin poder oler esas rosas que entregabais, mientras pagaban vuestros saraos y se retrataban cada vez que compraban un CD. Todos vivís de mi pasta y sois muchos, cada vez más. Y nosotros cada vez menos.


Oscar Molina. Clases Medias.12 de diciembre 2009

31/10/09

¡ Madre mala !

El texto que sigue fue entregado por el profesor de Ética y Ciudadanía de la Escuela Americana, Sr. Robert Candelori, a todos los alumnos de su clase, para que se lo entregasen a sus padres.
La única condición solicitada por el profesor fue que cada alumno permaneciese al lado de sus padres hasta que terminasen la lectura.
El texto, fue publicado en los diarios de Brasil, tras la muerte estúpida de Tarcila Gusmao y María Eduarda Dourado, ambas de 16 años, en la localidad de Maracaípe, Porto de Galinhas.
Después de 13 días desaparecidas, las madres de las chicas revelaron desconocer a los propietarios de la casa donde sus hijas habían ido a pasar el fin de semana.
La tragedia atrapó a la opinión pública y el crimen permanece sin respuesta.


Madres Malas

“Un día, cuando mis hijos estén crecidos lo suficiente para entender la lógica que motiva a los padres y madres, yo habré de decirles:

- “Os amé lo suficiente como para haberos preguntado a dónde ibais, con quién estaríais y a qué hora regresaríais”.
- Os amé lo suficiente para no haber quedado callada y haceros saber, aunque no os gustara, que aquel nuevo amigo no era buena compañía.
- Os amé lo suficiente para haceros pagar las golosinas que cogisteis del supermercado o las revistas del quiosquero, y haceros decir al dueño: “Nosotros cogimos esto ayer y queremos pagar
- Os amé lo suficiente como para haber permanecido en pie, junto a vosotros, dos horas, mientras limpiabais vuestro cuarto, tarea que habría hecho yo en 15 minutos
- Os amé lo suficiente para dejaros ver además del amor que sentía por vosotros, la decepción y también las lágrimas en mis ojos.
- Os amé lo suficiente para dejaros asumir la responsabilidad de vuestras acciones, aún cuando las penalidades eran tan duras que me partían el corazón
- Y ante todo, os amé lo suficiente para deciros NO, cuando sabía que podríais odiarme por eso (en algunos momentos sé que me odiasteis).

Esas eran las batallas más difíciles de todas. Estoy contenta, vencí... ¡Porque al final vosotros ganasteis también!
Y cualquiera de estos días, cuando mis nietos hayan crecido lo suficiente para entender la lógica que motiva a los padres y madres; cuando ellos os pregunten si su madre era mala, mis hijos les dirán:

“Si, nuestra madre era mala. Era la madre más mala del mundo... Los otros chicos comían golosinas en el desayuno y nosotros teníamos que comer cereales, huevos y tostadas.
Los otros chicos bebían cocacola y comían patatas fritas y helados en el almuerzo y nosotros teníamos que comer arroz, carne, verduras y frutas.

Mamá tenía que saber quiénes eran nuestros amigos y qué hacíamos con ellos.
Insistía en que le dijéramos con quién íbamos a salir, aunque tardásemos una hora.
Nos repetía que le dijéramos siempre la verdad. Y, no se cómo, conseguía leernos el pensamiento.
¡Nuestra vida sí que era pesada!
No permitía que nuestros amigos nos tocaran bocina para que saliéramos; tenían que bajar, llamar a la puerta y entrar para que ella los conociera.
Cuando todos podían volver tarde por la noche con 12 años, nosotros tuvimos que esperar hasta los 16 para hacerlo, y aquella madre pesada se levantaba para saber si la fiesta había estado bien (sólo para ver en qué estado nos encontrábamos al volver).

Por culpa de nuestra madre, nos perdimos inmensas experiencias en la adolescencia:
- Ninguno de nosotros estuvo envuelto en problema de drogas, robos, actos de vandalismo, violación de propiedad, ni fuimos presos por ningún crimen.

¡TODO FUE CULPA DE ELLA!

Ahora que somos adultos honestos y educados, estamos haciendo lo mejor para ser “PADRES MALOS”, como fue mi madre.
YO CREO QUE ESTE ES UNO DE LOS MALES DEL MUNDO DE HOY:
¡NO HAY SUFICIENTES MADRES MALAS!

Aquellas que son madres, que no se culpen, aquellas que serán, ¡que estén alerta! y , para todos, dad gracias a vuestra madre por ser tan mala.


Dr. Carlos Hecktheuer, Médico Psiquiatra.

25/9/09

Tu tienes el reloj, yo temgo el tiempo

TU TIENES EL RELOJ,YO TENGO EL TIEMPO

Entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA al tuareg MOUSSA AG ASSARID,

No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!
Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo

- ¡Qué turbante tan hermoso...!

- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

- Es de un azul bellísimo...

- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...

- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?

- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

- ¿Por qué?

- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

- ¿Quiénes son los tuareg?

- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

- ¿Cuántos son?

- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

- ¿A qué se dedican?

- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...

- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?

- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?

- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..

- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

- Saber eso es valioso, sin duda...

- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?

- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?

- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...

- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...

- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.

- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?

- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...

- ¿Tanto como eso?

- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

- ¿Qué pasó con su familia?

- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...

- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?

- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...

- Y lo logró.

- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

- ¡Un tuareg en la universidad. ..!

- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.

- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.

- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...

- Fascinante, desde luego...

- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...

- Qué paz...

- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

17/6/09

La mirada femenina en el espejo

A los 2 años se mira en el espejo y se ve una reina>

A los 7 años se mira y se ve como Cenicienta o como la Bella Durmiente.

A los 14 años mira cómo se está haciendo “señorita” y se ve gorda, con puntitos negros y horrible... “No puedo salir con esta facha”.

A los 20 años se mira y se ve muy gorda, muy flaca, muy baja, muy alta, muy crespa, muy lacia... Pero decide salir de todas maneras.

A los 30 años se mira y se ve muy gorda, muy flaca, muy baja, muy alta, muy crespa, muy lacia... Pero decide que no tiene tiempo para solucionarlo y sale de todas formas.

A los 40 años se mira y se ve muy gorda, muy flaca, muy baja, muy alta, muy crespa, muy lacia... Pero dice “estoy viva” ...y sale de todos modos.

A los 50 años se mira y dice: “¡Por fin soy yo!”

Sale y va donde quiere y se ve mejor.

A los 60 años se mira y se acuerda de todas las personas que ni siquiera se pueden

ver más en el espejo..... .. Sale y conquista el mundo.

A los 70 años se mira y ve sabiduría, alegría y habilidad... Sale y aprovecha la vida lo mejor que puede .

A los 80 ni se preocupa por mirarse al espejo. Simplemente se pone un sombrero rojo

y sale al mundo a divertirse.

¿No os parece que debemos ponernos el sombrero un poco antes?

Quizás debamos estar menos pendientes de la apariencia y abrir más el corazón.

Quizás debemos disfrutar más de cada instante y compartir el tiempo con los que amamos.


15/5/09

La ley en España...

Supuestos penales que pueden darse en España:

1. SUPUESTO
a) Pepe se descarga una canción de Internet.
b) Pepe decide que prefiere el disco original y va a unos grandes almacenes a hurtarlo. Una vez allí, y para no dar dos viajes, opta por llevarse toda una discografía. La suma de lo hurtado no supera los 400 euros.

ACLARACIÓN: La descarga de la canción sería un delito con pena de 6 meses a dos años. El hurto de la discografía en los grandes almacenes ni siquiera sería un delito, sino una simple falta (art. 623.1 del Código Penal).

2. SUPUESTO
a) Carmen se descarga una canción de Internet.
b) Carmen va a hurtar a los grandes almacenes y, como se la va la mano, se lleva cincuenta compactos, por valor global de 1.000 euros.

ACLARACIÓN: Seguiría siendo más grave la descarga de Internet. El hurto sería un delito, porque supera los 400 euros, pero sería de menor pena que la descarga (art. 234 del Código Penal).

3. SUPUESTO
a) Joaquín , en el pleno uso de sus facultades mentales, se descarga una canción de Malena Gracia.
b) Joaquín en un descuido de Malena Gracia, se lleva su coche y lo devuelve 40 horas después.

ACLARACIÓN: Sería mas grave la descarga. El hurto de uso de vehículo tiene menos pena, a tenor del articulo 244.1 del Código Penal.


4. SUPUESTO
a) Ocho personas se intercambian copias de su música favorita.
b) Ocho personas participan en una riña tumultuosa utilizando medios o instrumentos que pueden poner en peligro sus vidas o su integridad física.
ACLARACIÓN: Es menos grave participar en una pelea que participar en el intercambio de compactos. Participar en una riña tumultuosa tiene una pena de tres meses a un año (art. 154 del Código Penal)y el intercambio tendría una pena de 6 meses a 2 años (art. 270 del Código Penal). Si algún día te ves obligado a elegir entre participar en un intercambio de copias de CDs o participar en una pelea masiva, escoge siempre la segunda opción, que es obviamente menos reprobable.


5. SUPUESTO
a) Juan copia la última película de su director favorito de un DVD que le presta su secretaria Susana.
b) Juan,aprovechando su superioridad jerárquica en el trabajo, acosa sexualmente a su secretaria Susana.

ACLARACIÓN: El acoso sexual tendría menos pena según el artículo 184.2 del Código Penal.


6. SUPUESTO
a) Mónica y Cristina van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar copias de películas educativas de dibujos animados protegidas por copyright y sin autorización de los autores.
b) Mónica y Cristina van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar películas pornográficas protagonizadas y creadas por la pareja.

ACLARACIÓN: La acción menos grave es la de distribuir material pornográfico a menores según el articulo 186 del Código Penal. La distribución de copias de material con copyright sería un delito al existir un lucro consistente en el ahorro conseguido por eludir el pago de los originales cuyas copias han sido objeto de distribución.


7. SUPUESTO
a) Nacho, que es un bromista, le copia a su amigo el último disco de Andy y Lucas, diciéndole que es el 'Kill'em All' de Metallica.
b) Nacho, que es un bromista, deja una jeringuilla infectada de SIDA en un parque público.

ACLARACIÓN: La segunda broma sería menos grave, a tenor del artículo 630 del Código Penal


8. SUPUESTO
a) Antonio fotocopia una página de un libro.
b) Antonio le da un par de puñetazos a su amigo por recomendarle ir a ver la película 'La Jungla 4.0'.

ACLARACIÓN: La acción más grave desde un punto de vista penal sería la 'a', puesto que la reproducción, incluso parcial, seria un delito con pena de 6 meses a dos años de prisión y multa de 12 a 24 meses. Los puñetazos, si no precisaron una asistencia médica o quirúrgica, serían tan solo una falta en virtud de lo dispuesto en el artículo 617 en relación con el 147 del Código Penal.


Segun estos supuestos si pegamos, violamos, acosamos y robamos saldremos mejor parados que usando el "EMULE".

¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿...................................??????????

6/5/09

Cómo perder la virginidad.........

RELATO: CÓMO PERDER LA VIRGINIDAD LEYENDO A GARCÍA MÁRQUEZ

Cada vez que descubro que no tengo nada que hacer más que soportar el bochorno de la siesta, me acuerdo de García Márquez y de alguna de sus literarias amantes adolescentes cubiertas de lino y sudor en una cama de habitación cerrada en el trópico. Cierto es que las ardientes prostitutas del trópico nunca tuvieron que soportar al tonto de mi vecino... cierto es que... lo cierto es que ellas... decía que cierto es... ¡ME CAGO EN SU PUÑETERA ESTAMPA! ¡YA ME HA CORTADO EL ROLLO OTRA VEZ! ¡SERÁ CAPULLO! ¡PERO A QUIÉN SE LE OCURRE DEJARLO SOLO UN MES ENTERO!

Vale, se lo ha ganado, toda la entrada para él. Mi vecino, y que esto no sirva de precedente, se llama Borja, tiene dieciséis años y sus benditos padres lo han dejado aquí solo todo el mes de julio mientras ellos se han ido de viaje al sur de Francia. Lo sé porque los señores tuvieron la amabilidad de pasar a informarme justo antes de irse para que así yo le echara un ojo al niño. El problema es que el Borjita, viéndose solo en el piso, ha decidido centrar todos sus esfuerzos, neuronas, energías y porros en perder la virginidad le cueste lo que le cueste. Y así, por Dios, no se hacen las cosas.

La primera chica que el Borjita subió a su piso, como nuestras terrazas se comunican, tengo el privilegio de poder presenciar todos sus rituales de cortejo en directo, creo que se llamaba Davinia, salió a la terraza, sólo hacía que preguntar si de verdad sus padres no iban a volver, luego dijo algo de lo fantástica que era la terraza y lo que le gustaban los áticos, yo encendí la luz e intenté seguir leyendo Cien años de soledad sin que esa interesantísima conversación de adolescentes repletos de hormonas me distrajera... Cuando el Coronel Aureliano Buendía supo que todos sus esfuerzos por...
Coca-cola no que luego me salen pedos.
Sí, con esa frase ya me acabé de despistar, seguí mi instinto natural e intenté observar a la tal Davinia y a mi querido Borjita a través de las buganvillas que separan nuestras terrazas. Pizza, estaban cenando pizza y el Borjita había sacado una botella de vino de su padre a la que insistía en añadirle Coca-cola para que pasara mejor. Su padre, su querido padre director de la sucursal del Banco Santander tiene una magnífica bodega y, de hecho la he visto y admirado, en esos momentos el Borjita, con su inconsciencia habitual se estaba haciendo un calimocho con una botella de más o menos unos ciento cincuenta euros. Me dolió hasta a mí. Agradecí por el bien del vino que la pobre Davinia tuviera luego pedos y al menos ella no lo mezclara. El caso es que el Borjita, en lo que a mí me costó leerme el nacimiento de todos los hijos del coronel Aureliano Buendía con cruces de ceniza en la frente y contemplar la salida de las estrellas sobre la ciudad, él se pimpló la botella entera de vino a base de calimocho y, para cuando yo me quise dar cuenta, el muy imbécil se había encendido uno de los puros de su padre que tiene guardados bajo llave e intentaba, más bien colocado, que la joven Davinia le diera alguna calada. Evidentemente, mi Borjita se tragó el humo como se había tragado la botella de vino y cuando volví a salir a la terraza, el pobre mozalbete estaba echando vomitando desesperada y angustiosamente en las jardineras que su madre riega con mimo por las tardes.
No sé más, no sé cómo acabó con la Davinia esa que lo acostó a rastras por la casa, pero sí puedo decir que la puerta se oyó pronto y que la moza no se quedó en casa, amen de que el Borjita al día siguiente no dio muchas señales de vida y a la Davinia no la volví a ver.

La siguiente princesa que el Borjita se trajo a casa el fin de semana pasado con la clara intención de dejarse la piel en ella, se llamaba Milagros, llámame Mila, y de hecho debía serlo pues no iba a cumplir ya más veces los cuarenta años y por lo que todo indicaba se iba a zumbar a un adolescente que bien podría ella haberlo criado. Ésta, lo reconozco, ésta sí que no me la perdí ni un segundo, cogí Cien años de soledad, lo abrí por donde Amaranta hace no sé qué mientras La Bella se ducha y... y me dispuse a reírme por encima del libro como no lo había hecho en años.
Ésta, Mila, ésta no preguntó ni se estaban solos ni dónde estaban sus padres ni dónde estaba el baño ni dónde iba a dormir ella ni si la iba a acompañar a casa luego, ésta llegó, abrió una botella de champán con los dientes, se sentó en la hamaca donde la madre de Borjita suele hacer los sudokos, empezó a beberse el champán hasta que se le derramó por el escotazo y siguió tirándose líquido y sonriendo hasta decirle al Borjita:
- Chúpame un pie.
¡Jaja! ¡Menudo imbécil! ¡Jaja! ¡Se había subido una puta a casa! ¡Jaja! ¡Qué ganas me dieron en ese momento de que sus padres lo llamaran por teléfono para preguntarle si se había comido toda la cena! ¡Jaja! ¡Sí, sí, no se preocupe, Natividad, que lo que es hambre el niño no va a pasar!
¡Virgen santa! El pobre chiquillo con su pendiente, su tatuaje en el cuello, su camiseta planchada, sus pantalones de marca, su pelo peinadito así pelito a pelito hasta el flequillo y ahí arrodillado chupiteándole los pies a la señora Milagros esa por debajo de la mesa mientras la buena señora se pimplaba ella sola la botella de champán de su padre.
- Espera un momento, ahora me toca a mí.
En ese momento, evidentemente, yo pensé que ya había llegado la hora de retirarme a mi cama, comprobar si tenía mensajes en el correo y dejar que el Borjita disfrutara de los sesentas euros que su madre le había dado para que comiera bien el pobrecito mío, jaja, si ella supiera... Pero me quedé porque vi que la señora Milagros esa no levantaba al Borjita del suelo sino que se iba para dentro a buscar qué sé yo...
El picardías de la madre del Borjita, el camisón de lencería que Nati, mi vecina, se compró para el día de los enamorados de este año y que le enseñó a mi novia antes de estrenarlo. ¡Eso era lo que llevaba puesto! ¡Jaja! Bueno, eso y una botella de ginebra Bombay del mueble bar del padre de Borjita amén de resoplar excesivamente por la nariz.

Ahí se ve que el Borjita no pudo aguantarse más:
- Pero qué hace, es que eso es de mi madre.
- Querido, esta noche yo voy a ser una mamá muy mala contigo.
¡Virgen santa! ¡Jaja! ¡Y yo escondido detrás de la celosía que un poco más y me meo de la risa mientras le señora Milagros se pegaba unos lingotazos de Ginebra que ni un estibador del puerto un día de fiesta!
- Pero es que eso es de mi madre, por favor, quíteselo.
- Huy qué malo que eres, ¿no quieres quitármelo tú?
- No, no, aquí no, quíteselo dentro, en su cuarto, que ella no se entere.
¡¡¡Y en ese momento va y llaman por teléfono!!! ¡Jaja! ¡¡¡Y era la madre del Borjita!!! ¡Y la señora Milagros en pelota viva por su cuarto con una botella de ginebra y el Borjita en la terraza!
- Que no, mamá, que no he salido, que me encuentro... No, es que tengo un poco de hipo, que no he bebido mamá, que no voy borracho, mamá, que es del aire acondicionado, que sí, que he cenado... me he hecho las pechugas que me dejaste... que sí, que he regado las plantas... que no, mamá, que... pues claro que me he cambiado de calzoncillos, mamá... ¡¡¡Jaja!!! Y yo pensando, sí, sí, ha traído a una señora para que le riegue las plantas y lo cambie de calzoncillos, jaja.
El caso es que cuando el Borjita colgó, todo quedó en silencio, yo pensé que había contratado a la meretriz más silenciosa del mundo y me metí al sillón del salón a leer cómo Melquíades moría cuando oigo que me llaman por la terraza.
- ¿Ocurre algo, Borja?
- Álvaro, tío, me puedes ayudar, es que me he traído una chica a casa y se ha puesto mala y se ha tumbado en la cama y no se mueve.
¡¡¡Jaja!!! La señora Milagros, cuando yo la contemplé de cerca, se había intentado vestir de nuevo con sus ropas de lentejuelas doradas y minifalda blanca pero sin dejar de pimplar la ginebra a palo seco encima de la cama, donde se había quedado traspuesta, estirada todo lo larga que era, con una pierna en cada lado y la peluca rubia por medio de la cabeza. ¡¡¡Jaja!!!

Pobre Borjita. En el fondo, ese día me dio pena, nada. Le ayudé a meterle la cabeza en la ducha a la señora, la despertamos, llamé a un taxi, se lo pagué yo y no dejé que se despidiera de él ni de mí esa querida Milagros, que también quiso intentarlo.
En fin, que a día de hoy, mi querido Borjita lleva gastadas casi la mitad de las vacaciones y todavía no ha mojado, que cómo lo sé, porque no me deja leer a García Márquez, porque se pasa desde las diez de la mañana enganchado al Messenger, porque se ha puesto en el link "solito en casa quién se apunta", porque sólo hace que hablar por teléfono con sus amigos, porque se pasa el día en la terraza fumando porros, porque ya no he vuelto a ver subir a ninguna princesa a casa y, sobre todo y es lo que me acaba de volver a fastidiar, porque se pasa las tardes en la terraza con el MP3 ¡¡¡cantando canciones de amor con su voz de adolescente!!!
Por favor, por el amor de Dios, que ya me sé el repertorio entero de Andy y Lucas, Nosequién y Sara, Melendi, Bustamante y otro que canta RAP y se caga al mismo tiempo en tu padre, por lo que más queráis, de la manera que sea, a mí no me importa y seguro que a él tampoco, pero.... que vuelvan sus padres, que haga el amor, que se le acaben las pilas, que pierda la voz, pero... ¡dejadme que siga leyendo a García Márquez!


Publicado en Las Provincias.es
06-05-09

Texto: Álvaro García.
Ilustraciones: Alberto Montt.




29/4/09

¿Vida en pareja o una pareja de vidas?


No es solo el avance tecnologico lo que marcó el inicio de este milenio. Las relaciones afectivas también están pasando por profundas transformaciones y revolucionando el concepto de amor. Lo que se busca hoy es una relación compatible con los tiempos modernos, en la que exista individualidad, respeto, alegria y placer por estar juntos, y no una relación de dependencia, en la que uno responsabiliza al otro de su bienestar.

La idea de que una persona sea el remedio para nuestra felicidad, que nació con el romanticismo esta llamada a desaparecer en este inicio de siglo. El amor romántico parte de la premisa de que somos una parte y necesitamos encontrar nuestra otra mitad para sentirnos completos.

Muchas veces ocurre hasta un proceso de despersonalización que, historicamente, ha alcanzado mas a la mujer. Ella abandona sus características, para amalgamarse al proyecto masculino.
La teoria de la unión entre opuestos también viene de esta raiz: el otro tiene que saber hacer lo que yo no se. Si soy manso,ella debe ser agresiva,y asi todo lo demás.
Una idea práctica de pervivencia,y poco romantica, por mas señas.

La palabra de orden de este siglo es asociación. Estamos cambiando el amor de necesidad, por el amor de deseo. Me gusta y deseo la compañía, pero no la necesito, lo que es muy diferente.


Con el avance tecnológico, que exige mas tiempo individual, las personas están perdiendo el miedo a estar solas, y aprendiendo a vivir mejor consigo mismas. Ellas están comenzando a darse cuenta que se sienten parte, pero son enteras.
El otro, con el cual se establece un vinculo, también se siente una parte. No es el principe o salvador de ninguna cosa, es solamente un compañero de viaje.

El hombre es un animal que va cambiando el mundo, y despues tiene que irse reciclando para adaptarse al mundo que fabricó.

Estamos entrando en la era de la individualidad, que no tiene nada que ver con el egoismo. El egoista no tiene energia propia; el se alimenta de la energia de los demás, sea financiera o moral.
La nueva forma de amor,o mas amor, tiene nuevo aspecto y apunta a la aproximación de dos enteros, y no a la uniòn de dos mitades.
Y ella solo es posible para aquellos que consiguieron trabajar su individualidad. Cuanto mas fuera el individuo capaz de vivir solo, mas preparado estará para una buena relación afectiva. La soledad es buena, estar solo no es vergonzoso.Al contrario, da dignidad a la persona.

Las buenas relaciones afectivas son óptimas, son muy parecidas con estar solo, nadie exige nada de nadie y ambos crecen.
Relaciones de dominación y de concesiones exageradas son cosas del siglo pasado. Cada cerebro es unico. Nuestro modo de pensar y actuar no sirve de referencia para evaluar a nadie.
Muchas veces, pensamos que el otro es nuestra alma gemela y, en verdad, lo que hacemos es inventarlo a nuestro gusto.
Todas las personas deberian estar solas de vez en cuando, para establecer un dialogo interno y descubrir su fuerza personal.
En la soledad, el individuo entiende que la armonia y la paz de espiritu solo se pueden encontrar dentro de uno mismo, y no a partir de los demás.
Al percibir esto, el se vuelve menos critico y mas comprensivo con las diferencias, respetando la forma de ser de cada uno.

El amor de dos personas enteras es el bien mas saludable. En este tipo de unión, está el abrigo, el placer de la compañía y el respeto por el ser amado.
No siempre es suficiente ser perdonado por alguien. Algunas veces hay que aprender a perdonarse a si mismo...




Flávio Gikovate, médico psicoterapeuta

19/4/09

El aborto de las niñas


Me gustaría saber la identidad de los nueve expertos en los que la ministra Bibiana Aído se escuda para defender que una niña de dieciséis años puede abortar sin consultar con sus padres.

Me gustaría saber de qué son expertos y si son padres y madres. Me gustaría saber en qué se fundamentan para decir que dejar tan dramática decisión en manos de una adolescente aterrada es lo mejor para ella. Me gustaría saber si se han parado a pensar que esa criatura, tras mantener una relación sexual precipitada, va a empezar a sufrir lo que la literatura científica ya ha diagnosticado ante un aborto.


El síndrome de aborto reúne quince síntomas psicológicos que van desde la angustia al sentimiento de culpabilidad, la ansiedad, los terrores nocturnos, la depresión, los trastornos de alimentación o de la vida sexual. Síntomas que pueden llegar a aparecer, dicen los psicólogos de la Asociación de Víctimas del Aborto, incluso años después de haber abortado.


Me gustaría saber con qué valor lanza la joven ministra Aído, con una sonrisa, como quien anuncia un anticonceptivo novedoso, que una niña de dieciséis años está tan capacitada para abortar como para casarse. Una niña de dieciséis años no está capacitada para abortar ni para casarse, por mucho que se esté normalizando lo que son parches en la vida. Una cosa es que lo haga y otra bien distinta la sacudida que la vida le da a una adolescente casada, quien sale adelante gracias a los apoyos de la familia.

Me gustaría saber quién le va a informar a una adolescente de dieciséis años de que si se queda preñada puede abortar sin decírselo a los padres y también en quién se va a apoyar ante semejante circunstancia.

¿En la mamá-administración, o en su mejor amiga, con la que intercambia los vaqueros e inventa en su habitación coreografías de Beyoncé? Me gustaría saber si esos expertos conocen lo que es ser padres y las complicaciones a las que nos enfrentamos para conquistar la confianza de nuestros hijos en la difícil adolescencia. Me gustaría saber el protocolo de actuación que se llevaría cabo cuando una niña de dieciséis años acuda al centro para abortar y cómo será tratada.


Me gustaría saber qué pretenden con esta propuesta de ley, que autoriza a que se rompa la confianza entre hijos y padres. Y me gustaría saber qué se pretende de los padres el día que nuestra hija decidiera abortar en soledad. ¿La recibimos con un aplauso? ¿Le damos sopa caliente? ¿Le preguntamos si llegó a ponerle nombre? ¿O quién habría sido el padre? ¿Debemos obviar el tema, o celebrarlo con una barbacoa? ¿Trae esas instrucciones la nueva reforma de la ley del aborto?
Una cuestión más: ¿meterán en la cárcel a una madre que le discuta esa decisión a su hija adolescente? O es la ley del "no se lo digas a mamá porque no la necesitas". Señorita Aído, me gustaría saber si mi hija ha abortado sola. Porque soy su madre.


DIARIO DE SEVILLA 21/03/09

Mariló Montero

6/4/09

La nueva generación de padres de familia



Somos de las primeras generaciones de padres decididos a no repetir con los hijos los mismos errores que pudieron haber cometido nuestros progenitores.
Y en el esfuerzo de abolir los abusos del pasado, ahora somos los más dedicados y comprensivos, pero a la vez los más débiles e inseguros que ha dado la historia.
Lo grave es que estamos lidiando con unos niños más "igualados", beligerantes y poderosos que nunca existieron.

Parece que en nuestro intento por ser los padres que quisimos tener, pasamos de un extremo al otro. Así que, somos los últimos hijos regañados por los padres y los primeros padres regañados por nuestros hijos.

Los últimos que le tuvimos miedo a nuestros padres y los primeros que tememos a nuestros hijos.

Los últimos que crecimos bajo el mando de los padres y los primeros que vivimos bajo el yugo de los hijos.

Lo que es peor, los últimos que respetamos a nuestros padres, y los primeros que aceptamos que nuestros hijos no nos respeten.

En la medida que el permisivismo reemplazó al autoritarismo, los términos de las relaciones familiares han cambiado en forma radical, para bien y para mal.
En efecto, antes se consideraban buenos padres a aquellos cuyos hijos se comportaban bien, obedecían sus órdenes y los trataban con el debido respeto. Y buenos hijos a los niños que eran formales y veneraban a sus padres.
Pero en la medida en que las fronteras jerárquicas entre nosotros y nuestros hijos se han ido desvaneciendo, hoy los buenos padres son aquellos que logran que sus hijos los amen, aunque poco los respeten.

Y son los hijos quienes ahora esperan el respeto de sus padres, entendiendo por tal que les respeten sus ideas, sus gustos, sus apetencias, sus formas de actuar y de vivir. Y que además les patrocinen lo que necesitan para tal fin.

Como quien dice, los roles se invirtieron, y ahora son los papás quienes tienen que complacer a sus hijos para ganárselos, y no a la inversa, como en el pasado.
Esto explica el esfuerzo que hoy hacen tantos papás y mamás por ser los mejores amigos de sus hijos y parecerles "muy cool" a sus hijos.

Se ha dicho que los extremos se tocan, y si el autoritarismo del pasado llenó a los hijos de temor hacia sus padres, la debilidad del presente los llena de miedo y menosprecio al vernos tan débiles y perdidos como ellos.

Los hijos necesitan percibir que durante la niñez estamos a la cabeza de sus vidas como líderes capaces de sujetarlos cuando no se pueden contener y de guiarlos mientras no saben para dónde van.

Si bien el autoritarismo aplasta, el permisivismo ahoga.

Sólo una actitud firme y respetuosa les permitirá confiar en nuestra idoneidad para gobernar sus vidas mientras sean menores, porque vamos adelante liderándolos y no atrás cargándolos y rendidos a su voluntad.
Es así como evitaremos que las nuevas generaciones se ahoguen en el descontrol y hastío en el que se está hundiendo la sociedad que parece ir a la deriva, sin parámetros, ni destino.

30/3/09

Madurar en la vida


Dicen que a cierta edad las personas nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina, y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que sólo cabe el ímpetu de los años jóvenes.


Yo no sé …. si me habré vuelto invisible para el mundo, es muy probable …., pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora; nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfruté tanto de cada momento de mi vida.

Descubrí que no soy el protagonista del cuento de hadas; descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas.

Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecto, de estar lleno de defectos, de tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás, de sentir, de vibrar. Y, a pesar de ello, quererme mucho y aún amar.

Cuando me miro al espejo, ya no busco a la persona que fui en el pasado... sonrío a la que soy HOY.... me alegro del camino andado, y asumo mis contradicciones.
Siento que debo saludar al joven que fui, con cariño, pero dejarlo a un lado; porque ahora me estorba. Su mundo de ilusiones y fantasía ya no me interesa. Me interesa ser yo, ¡aquí y ahora!


¡Qué bien no sentir ese desasosiego permanente que produce correr tras los sueños!
¡Que bien poder disfrutar del silencio y de los pensamientos!
¡¡Que bonitos son los recuerdos y sonreír tras ellos!!


El ser humano tarda mucho en madurar. La vida es tan corta y el oficio de vivirla es tan difícil, que cuando uno comienza a aprenderlo, ya hay que morirse. Por eso trato de vivirla al máximo …. Como si hoy fuera el último día, gozando cada minuto, cada momento, cada "te quiero", cada rayo de sol que me acaricia.

26/3/09

Las leyes en España

Rafael García Fernandez "Rafita" tenia 700 denuncias (si, 700) de los vecinos de Alcorcon (Madrid) por tener aterrorizado a todo su barrio y por incontables delitos (quemar y robar coches, disparar a la gente con una escopeta de perdigones en la que resultaron heridas 2 personas, robos de carteras, amenazar con matar y violar, etc)

Sandra Palo (22 años, deficiente psiquica), fue secuestrada hace 4 años a punta de navaja por Rafael García Fernandez "Rafita" y otros 3 chicos, la violaron repetidas veces entre los 4 individuos, la hicieron todo tipo de torturas, la atropellaron 15 veces con un coche, la apuñalaron muchas vece
El Rafita, repartirlo para que llegue a mucha gente
Este individuo es el apodado "El Rafita" s, la rociaron con gasolina y la prendieron fuego cuando estaba todavia viva.
Todo eso mientras la indefensa chica les suplicaba que no la mataran.
Sandra Palo murio con unos dolores absolutamente insoporables.

Despues de los horribles hechos Rafael García Fernandez fue amenazando a la gente que le caia mal de "darles matarile y quemarlos vivos como habia hecho con Sandra Palo".

Al ser menor de edad en el momento del horrible y salvaje asesinato, el juez solo le impuso la ridicula pena de 4 años de internamiento en un centro de menores, del que salio hace meses.
Dicen que en el centro de menores tenia aterrorizadas a las educadoras pues las decia que iba a violarlas y quemarlas vivas.

Ahora es mayor de edad y esta disfrutando de su libertad.
Segun un compañero suyo en el centro de menores, el asesino a dicho que "si le gusta una chica, se acostara con ella, tanto si la chica quiere como si no quiere"

Dado que no sabemos en que parte de España esta el violador y asesino, todas las personas estamos en peligro (especialmente las niñas y adolescentes)
Hasta ahora no se había tenido imágenes de él, pues era menor y nuestras maravillosas leyes protegen al delincuente y no a la victima.

Ahora, con 18 años y después de pasar, 4 años en un centro de menores, jugando a la Play y haciendo talleres de carpintería, está en la calle, haciendo su vida, a pesar de los informes de los psicólogos quienes han señalado que no se ha reinsertado, ni arrepentido y que las posibilidades de reincidencia son numerosísimas.

La Fiscalía y el Defensor del Menor pretenden que nunca más se vuelva a emitir SU imagen por ningún medio de comunicación. Fue emitida por Telecinco y en menos de 12 horas ya estaba quitada de su página Web. La madre de la víctima defiende su derecho a que la imagen DEL ASESINO DE SU HIJA se pueda ver.

27/2/09

El hijo preferido

En cierta ocasión le preguntaron a una madre cual era su hijo preferido, aquel al que ella más amaba...


Ella, dejando entrever una sonrisa, respondió:

"Nada es más voluble que un corazón de madre"

Y, como madre, le respondió:

El hijo predilecto, aquel a quien me dedico en cuerpo y alma...
Es mi hijo enfermo, hasta que sane.
El que partió, hasta que vuelva.
El que está cansado, hasta que descanse.
El que está con hambre, hasta que se alimente.
El que está con sed, hasta que beba.
El que está estudiando, hasta que aprenda.
El que está desnudo, hasta que se vista.
El que no tiene trabajo, hasta que lo encuentre.
El que está enamorado, hasta que se case.
El que se casa, hasta que conviva.
El que es padre, hasta que los crie.
El que me prometió algo, hasta que lo cumpla.
El que debe, hasta que pague.
El que llora, hasta que se calme.


Y con un semblante muy diferente a aquella sonrisa, finalizó:

"EL QUE YA ME DEJÓ, HASTA QUE ME REENCUENTRE CON ÉL"

Una madre siempre ve en su hijo la esperanza dormida que un día despertará. Su fe en él siempre la sostiene.

Una madre siempre es una madre... "AUNQUE EL HIJO SE OLVIDE DE ELLA"